sábado 28 de noviembre de 2009

México o el fracaso total de una nación

Estimados amigos y visitantes de la página, esta semana que concluye ha sido una de las más lamentables en la triste y vergonzosa historia de este país. Los hechos políticos más recientes sólo llevan a una terrible conclusión, y es que el llamado Estado fallido, o la dictadura perfecta (Vargas Llosa), o el Estado irresponsable (Recillas), recibió esta semana una estocada que parece fatal. Con la increíble decisión de la Suprema Corte de la Nación de que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes no tiene competencia en la asignación de las señales de telecomunicaciones y que a quien le compete tal actividad es a la Cofetel (un "ente regulador" que sirve, igual que la Carambina de Ambrosio, para evitar prácticas monopólicas y desleales entre empresas, a todas luces un ente de nivel muy terciario y derivativo, pero que todo mundo sabe obedece a pie juntillas a Televisa), la SCJN declaró tácitamente la muerte del Estado mexicano en asuntos que son, o deberían ser, de su exclusiva competencia. Al hacer esto, Felipe Calderón, el lamentable titular del Ejecutivo que no ata ni desata, el Presidente del desempleo y la pobreza (no lo prometió en campaña, pero vaya que si se ha esforzado en implantar una marca que pocos presidentes de cualquier país podrían presumir, al promediar 2 millones de ciudadanos sumados al año a las filas de la pobreza extrema), bien podría solicitar al Congreso de la Unión que la nueva secretaría que se cierre, por aquello de ahorrarnos dinero, sea precisamente la de Comunicaciones y Transportes, habida cuenta que si ya no tiene vela en el asunto de las concesiones de frecuencias de radio y telecomunicaciones, y dado también que la mayoría de las carreteras han sido concesionadas a particulares (con lamentables resultados), pues en realidad ya no tiene nada que hacer, pues de las dos principales actividades que tenía, de una simplemente se desistió hace años, y de la otra la acaba de relegar la SCJN, así que, ¿para qué sirve una secretaría que en los hechos ya no tiene funciones que cumplir?

Pero más allá de la ironía al respecto, la decisión de la SCJN es en verdad gravísima, y por supuesto que los jilgueros del sistema (profesionales de la genuflexión lingual) se aprestaron a festejar su decisión, la cual sienta un precedente gravísimo, porque en los hechos deja a los ciudadanos en la total indefensión, como veremos. No es exageración. En esta semana que concluye se dieron otras dos cuestiones que muestran el grado de descomposición y desinterés de los actores políticos y empresariales frente a la realidad.

Uno de los temas que ocuparon los titulares de los principales periódicos y medios televisivos fue el hecho, igualmente grave, de los niveles de consumo de productos mal llamados apócrifos, abiertamente piratas, y que según estimación de los especialistas, supera en ingresos incluso al narcotráfico. Entre los sesudos análisis se señaló que el grupo poblacional que más consume esta clase de productos (especialmente DVDs y CDs piratas) es el de menos ingresos, lo cual no es ninguna novedad. En esta misma semana el gobierno federal organizó una reunión para hablar de la pobreza ante los más ricos hombres y mujeres del país, y allí se reveló (lo cual tampoco es una novedad) que millones de mexicanos, que podrían ir de 30 a 40 millones, sobreviven con un salario promedio de un dólar y medio al día, es decir con menos de 20 pesos diarios (un euro diario). La gravedad del asunto es que estamos hablando de casi un 40 por ciento de la población mexicana en edad productiva, hundida en un pozo sin fondo, producto de las políticas estatales y de las mezquinas decisiones empresariales. Cuando se habla de la pobreza, nadie parece pensar ¿cómo es que tantos mexicanos llegaron a ese agujero negro que se alimenta de la economía informal, que es la que evita que esa gente entre en la más absoluta de las desesperaciones? Pero más grave aún, es el hecho de que la solución, que sería darles trabajo digno a través de un salario adecuado, es inviable, pues los empresarios son más sensibles que una virgen cuando de elevar los salarios se trata. Es un tema sobre el que simplemente no quieren hablar, y es un insulto siquiera pretender que se mejoren las condiciones laborales y salariales de los mexicanos, por lo que en realidad no existe una solución real al problema. Los empresarios sólo ven sus barrigas y sus cuentas bancarias y no desean ser perturbados en esa labor de Sísifo.

Aquí, la responsabilidad de empresarios y Estado es compartida. Durante años el empresariado nacional criticó el tamaño del aparato burocrático estatal, y cuando el Estado aceptó reducir su tamaño a través de los tristemente célebres recortes presupuestales que en el sexenio de Miguel de la Madrid, en los albores de los años ochentas, ordenó Carlos Salinas de Gortari (en aquel entonces apodado Recortari) como secretario de Programación y Presupuesto, los empresarios aplaudieron y festejaron el hara-kiri que el gobierno empezó a practicar. Allí nació el Estado irresponsable, como desde aquellos días lo bauticé o el Estado ausente. Miles y miles de burócratas fueron despedidos, y de ellos, un porcentaje altísimo, de más del 80 o 90 por ciento, no fueron re-contratados por la iniciativa privada, por lo que las puertas de la economía informal quedaron abiertas de par en par por la estupidez del gobierno federal y la mezquindad del empresariado mexicano. Hoy, que la mierda les llega arriba de las axilas quieren hallar una solución al asunto, pero el problema es que ya hay en México al menos dos si no es que hasta tres o cuatro generaciones de mexicanos que no tienen experiencia en nada, más que en vender en la vía pública porque, con todo y que no tienen ninguna prestación, ganan más que si trabajaran siendo explotados en una oficina. El asunto es, por supuesto, circular, y nadie quiere asumir los costos de cortar de tajo con el problema. Y mientras eso sucede, entre las ineptitudes y corruptelas del gobierno, y la mezquindad y egoísmo del empresariado nacional, cada día que pasa los problemas se agudizan.

Y frente a estas dos circunstancias, el fascismo apenas disfrazado del panismo comienza a materializarse de manera cada vez más ominosa, y como un acto reflejo de su pérdida de control absoluto frente a los grupos de poder que lo controlan, a este Estado fascistoide lo único que le queda es establecer métodos de control que los nazis y los estalinistas y trotskistas habrían envidiado. Por un lado, la creación del centro de investigación más grande del continente para la supuesta lucha contra el crimen (un búnker de tres pisos subterráneos), y por el otro, la creación de la Cédula de Identidad Cuidadana, una abominación de abierto corte fascista que por un vacío constitucional en ese vago concepto llamado Garantías Individuales, no considera la privacidad del individuo como un derecho irrenunciable sobre la cual ni el Estado ni las autoridades judiciales pueden pasar por alto. Esta pequeño detalle que los constitucionalistas pasaron por alto en los hechos significa que el individuo en México, el ciudadano, tiene derecho a algunas cosas, menos al derecho a la privacidad. Pequeño detalle que incluso en Estados Unidos está protegido (sabemos perfectamente que el ADN de las personas no puede ser tomado sin una orden judicial y sin una causa probable, que debe comprobarse más allá de toda duda razonable; todas ellas cosas que no existen en el turbio y sucio mundo judicial mexicano). La abominación de la Cédula de Identificación Ciudadana sería imposible en un verdadero país de leyes, donde éstas protejan al individuo de cualquier abuso del poder del Estado, como queda establecido en Estados Unidos por la Cuarta Enmienda. En México, en los hechos, no existe tal protección. Es el resultado de una Constitución erigida para proteger al Estado de sus ciudadanos, y no a la inversa. Tan evidente es esto, que mientras en Estados Unidos existe una Carta de los derechos, la célebre Bill of Rights, en México no existe nada ni remotamente parecido.

La Cédula de Identificación Ciudadana es una abominación que sólo un Estado totalitario puede plantear y que ningún gobierno democrático que se respete se atrevería a promover. Es un equivalente invasivo y abusivo del tatuaje que los nazis imponían a los judíos en la Segunda Guerra Mundial, y que equivalía a anularlos como individuos para así eliminarlos físicamente, pues un número es solamente un número, no una persona. Frente a esta abominación de corte abiertamente totalitaria, está de más discutir si el proceso de adjudicación a una empresa extranjera fue opaco e ilegal. Lo verdaderamente ilegal es que se pretenda que el Estado, con todo su poder, me solicite mi adn, el registro del iris de mis ojos, el registro de mi voz, de las venas de mis manos. Esto es la puesta en práctica del Minority report spielbergiano, el Big Brother que ni Hitler ni Stalin soñaron. Y me sorprende que la comunidad judía en México guarde un silencio como de tumba ante un abuso de semejante cariz, habida cuenta de su propia experiencia en la Segunda Guerra Mundial. Deberían ser los judíos de México los primeros en protestar y alzar la voz (hacerlo en memoria de los millones de judíos que murieron en Auschwitz, Treblinka y demás mataderos masivos; o al menos en memoria de Morris Gilbert, el dramaturgo mexicano que sobrevivió a Auschwitz y conservaba el tatuaje con su número), pero sorprendentemente, han guardado un silencio que no sé exactamente cómo interpretar. Como si quisieran que otros pueblos, además del palestino, experimentaran en carne propia los abusos del totalitarismo, para así poder entender mejor su sufrimiento.

En mi opinión, todo esto es la prueba de algo en verdad ominoso y terrible. Podemos estar viendo el inicio del fin, la claudicación total y absoluta de algo que nunca terminó de ser un proyecto de nación, y del cual hoy empieza su inexorable derrumbe. En efecto, el Estado fallido mexicano llega a su fin. Por terrible que suene, eso es lo que tenemos. Suena espantoso, y muchos pensarán que soy un catastrofista. Pero allí están los hechos: el PAN vendiendo el país a pedazos, tratando de hacer negocios, sin importar si en el proceso condena a la desaparición ciudades enteras, como el caso del agonizante pueblo de Necaxa, fruto de la codicia y la mezquindad del gobierno federal. Y es el primer caso, pero desafortunadamente no es el último. Y los ejemplos comienzan a multiplicarse, y todos tienen el mismo sello del calderonismo: ilegalidad tras ilegalidad: allí está el festinado Presupuesto de Egresos de la federación, anunciado con bombo y platillo en la prensa y en la televisión, pero del cual todavía no aparece su publicación en el Diario oficial. Por algo será.

No nos engañemos, que un grupo aparentemente bastante amplio de la población le vaya más o menos bien no significa que ese sea el país. Literalmente, el país está en ruinas. El campo no produce nada, y lo poco que produce, se vende a Estados Unidos. Como en el Porfiriato, el gobierno vende los recursos del país y el dinero corre a carretadas, pero se queda en pocas manos, mientras el país se desbarata a pedazos, mientras el egoísmo corre por las venas de los ciudadanos como un silencioso virus que conduce a la indiferencia y al “a mí me vale madre todo mientras yo tenga asegurado mi salario y mi techo”, que es un eco de lo que ocurre a nivel gubernamental donde el lema es “¡Después de mí, el diluvio!” y que se ve claramente es la marca del panismo convertido en gobierno.

A 200 años de la independencia, y a cien de la llamada revolución, México no logró nunca ser un país de adultos. Los conservadores que llevaron al país al borde del abismo y la guerra civil en la época de la Reforma, que se ampararon en la ambición del Porfirismo para enriquecerse a costa del hambre de las mayorías, son los mismos conservadores que hoy están conduciendo los destinos del país. Los mismos que vendieron el país a un imperio extranjero en el siglo XIX. Los mismos que hoy se mueven en el Congreso para quitar recursos a la educación y a la cultura; los mismos que le niegan derechos a las mujeres y las envían a prisión cincuenta años por abortar (con la cínica aprobación de una mujer que suele presentarse como una mujer de avanzada y liberal, y que con su proceder ha traicionado a sus congéneres), mientras que en la Corte Internacional de La Haya un genocida obtendría 15 o 20 años. Y detrás de todo ello, está la Iglesia católica y su jerarquía, aprobando, de palabra, obra y omisión, como dice el Credo, todos los abusos que el gobierno promueve —y lo digo con indignación, yo que soy católico—. No son muy diferentes de los pocos jueces y hombres honrados que durante el régimen nazi convalidaron con su presencia todos los abusos que aquéllos cometían.

El país se está cayendo a pedazos, y si algunos salimos adelante es por nuestro esfuerzo individual, pero ¿y qué hay de esos 40 millones, tal vez más, que viven en el total olvido, con un dólar y medio al día? No, es triste decirlo, pero más constatarlo: México fracasó en todo lo que se propuso como nación. No fue nunca un país en serio. Nunca educó a su población, que es analfabestia e ignorante no por gusto sino por decisión de sus gobernantes, que se supieron siempre espurios y no les convenía un pueblo educado e informado. No sacó de la pobreza a millones de mexicanos que viven un infierno y no ven ni verán la suya. Los sistemas de salud del país se están desbaratando, abandonados a su suerte por políticas públicas mezquinas. El campo mexicano agoniza lentamente, y los escasos ejemplos de ejidatarios y campesinos exitosos son más bien extraños, y generalmente venden sus productos al extranjero. La industrialización del país se concentró en unas pocas regiones, y extensas zonas del país viven en el abandono histórico. La educación que el Estado imparte no podría ser más desastrosa, y vergonzosos sus resultados. Y salvo la UNAM, todas las entidades educativas del país, sin excepción, son una vergüenza. El país nunca fue autosuficiente en materia energética, como tampoco lo es alimentariamente. La economía informal, esa que critican los empresarios insaciables y acaparadores, es la última tabla de salvación de millones de mexicanos que no tienen ya opciones para integrarse a la economía formal. Y los servicios que el Estado proporciona son cada vez menos, de más mala calidad, e insuficientes. Todo el sistema que debería formar la estructura de una nación, no sólo sus leyes (que en México son todas una burla) ni sus estructuras políticas, sino aquellas a las que el ciudadano puede acudir cuando necesita apoyos, como la salud, los servicios públicos, así como todos aquellos que deberían sustentar las necesidades básicas de la nación como son la alimentación y la salud, están al borde del abismo, a punto de derrumbarse, y algunas de plano ya lo hicieron hace tiempo.

Lo que hoy vemos es el derrumbe del Estado mexicano, un lento derrumbe que se agudizó hace casi 30 años (y que viene de la crisis del Estado mexicano en 1968), y que se ha ido incrementando conforme pasa el tiempo. Lo que vemos es el fracaso estrepitoso de una nación, de un país que jamás tuvo rumbo, o que lo tuvo por muy breves periodos, y que no tiene ya manera de enderezar la ruta. Y mientras el Estado se protege de sus ciudadanos con un búnker policiaco como no existe otro en el Continente Americano (con excepción de Estados Unidos) y criminaliza a las mujeres que quieren ser libres, y desea imponerle a sus ciudadanos un documento de identidad que a todas luces violenta y viola todo límite de intimidad personal al solicitar que el ciudadano entregue algo que es único e intransferible a través de un procedimiento fascista, los jilgueros del sistema festinan todas estas medidas abusivas del poder Ejecutivo, las justifican, y hasta las ven con buenos ojos. Y frente a todo esto, la Suprema Corte de Justicia se comporta como una institución que no entiende que el bien público empieza por el ciudadano, por el individuo, y que el bien supremo de la nación no consiste en hacer de la autoridad del Estado una mofa, pero tampoco justificar todo abuso de poder. Ante sus recientes resoluciones de los últimos años, ¿qué podemos esperar de ella como individuos cuando la abominación de la Cédula de Identidad Ciudadana se ponga en marcha? Tal vez sólo formarnos para ir al matadero. Porque México ha fracasado en todo. El Estado fallido existió desde siempre, y es consubstancial al origen del México constitucional de 1917. Hoy sólo vemos el triste espectáculo de una nación que no quiso ser nunca independiente, libre, y que nunca quiso que sus ciudadanos lo fueran. Hoy México ha desaparecido. El país en el que vivo, en el que vivimos los mexicanos, es una burla, es un total fracaso. No hay nada, absolutamente nada que celebrar el próximo año.

El Ensamble Nuevo de México, por Juan Arturo Brennan

Casi una semana después del concierto del Ensamble Nuevo de México con ocho estrenos de compositores mexicanos al que invitamos desde esta página con toda la antelación del mundo, y del cual ya escribí en esta misma página, Juan Arturo Brennan publicó en La Jornada de hoy sábado su reseña del evento. Sus palabras confirman no sólo el éxito de la presentación del grupo, y el hecho adicional de que la sala estaba pletórica hasta los pasillos y escaleras, tal y como lo señalé en su momento, sino también el hecho de que estos eventos no pueden realizarse exitosamente sin el apoyo de quienes, como un servidor, apoyamos estas iniciativas promoviéndolas a través de estos espacios visrtuales que son las redes sociales y los blogs. Sin duda, las reticencias de Brennan respecto a este primer concierto pueden tener algo de razón, pero lo cierto es que pocos eventos auguran a un conjunto de músicos de primer nivel en el país un futuro tan promisorio como el que hace una semana pudimos certificar en la Sala Carlos Chávez. El interés por compositores mexicanos vivos fue evidente, al grado que incluso por allí circuló el comentario de que algunos prefirieron asistir a este evento, en lugar de escuchar a Britten (que se interpretaba por la OFUNAM casi al mismo tiempo en la Sala Nezahualcóyotl), porque el programa de la orquesta podía escucharse cualquier otra ocasión, y en cambio a estos jóvenes compositores no se sabía cuándo podrían volverse a escuchar. Sin duda, el buen nombre y las iniciativas que tiene el director artístico del conjunto van teniendo buena respuesta y aceptación por parte tanto de intérpretes como de público, y eso es algo que debemos agradecerle. Por lo pronto, aquí está la nota de Brennan completa, tal y como aparece en La Jornada de hoy.


Ensamble Nuevo de México
Juan Arturo Brennan

Hace unos días asistí a un espectáculo cuádruplemente insólito.

1.- La Sala Carlos Chávez llena a reventar, incluyendo pasillos y escaleras.

2.- El lleno fue para un concierto de música contemporánea.

3.- La música fue toda mexicana.

4.- Y fue interpretada por un grupo que esa tarde daba su primer concierto público.

Con la dirección de Miguel Salmón del Real, ese domingo hizo su debut el Ensamble Nuevo de México, con una oferta musical inusual y ciertamente atractiva: los estrenos mundiales de seis piezas, un estreno nacional y uno en esta ciudad, entre los que se presentaron cinco miniaturas muy bien logradas, tanto en su presentación general como en sus cualidades individuales.

Minuere, de Alejandra Odgers, es una pieza lúdica, irónica, con una clara ancla tonal, y basada prácticamente en su totalidad en un solo gesto motívico. Miniatura, de Carlos Gómez Matus (pianista del ensamble), es una pieza más contrastada y variada que la de Odgers, también sustentada en un centro armónico más o menos tradicional.

El grupo interpretó también Reconnaissances-Recortaissances, de Felipe Waller, una buena urdimbre de coherentes texturas instrumentales organizada sobre los pulsos sincopados del piano. Al Quinteto motívico, de Jorge Medina, sobrio y claro en sus medios y sus fines, le faltó quizá un poco de la picardía sonora mostrada por sus colegas en sus respectivas miniaturas.

A su vez, la pieza titulada Genghis, de Carlos Sánchez-Gutiérrez, tiene como principio motor la precisión y la energía inexorables que es posible encontrar en algunos otros de sus eficaces y sugerentes mecanismos musicales.

Las otras tres obras del programa, por contraste, estaban apartadas del concepto miniaturistas de las partituras ya comentadas. En Tres impulsos, Leonardo Coral se muestra como el compositor rítmicamente disciplinado que es, y respeta su habitual tendencia a la concisión y la claridad en sus combinaciones instrumentales.

Las cinco bagatelas, de Armando Luna, son piezas tan potentes como fugaces, efervescentes e irónicas, y las texturas son apretadas y de innegable interés sonoro. Este programa sui generis concluyó con S.O.S., de Enrico Chapela, obra poliestilística y multireferencial, de orientación indudablemente posmoderna, y caracterizada por el uso constante de ritmos cruzados y acentos desplazados.

El resultado general de este concierto inaugural fue satisfactorio y permitió corroborar que los instrumentistas del Ensamble Nuevo de México están bien preparados y que trabajan estas nuevas músicas mexicanas con convicción y seriedad, aunque es claro que les falta el tiempo y la experiencia para alcanzar los niveles de ejecución de otros ensambles mexicanos de trayectorias ya largas y bien establecidas.

Ahora bien, más allá de lo satisfactorio que es, siempre y en cualquier circunstancia, atestiguar asistencias multitudinarias a conciertos de música nueva mexicana, el merecido y necesario éxito de este concierto debe tomarse con un granito de sal.

La emoción de un debut, el intenso trabajo promocional realizado por Miguel Salmón del Real, la saludable atención mediática que se dio a esta presentación en sociedad, se erigen como circunstancias especiales e inusuales. ¿Cuántos nobles proyectos musicales se nos han desmoronado en las manos después de sus auspiciosos debuts? La lista es, por desgracia, larga.

No puedo sino saludar con entusiasmo este bien logrado programa inaugural del Ensamble Nuevo de México, pero estoy convencido de que su concierto realmente importante y trascendente no ha sido éste, sino que será el siguiente, el segundo de su joven historia. Si el grupo logra, una vez pasada la novedad, convocatorias similares, estará verdaderamente en el camino de la permanencia y el reconocimiento.

Como tangencial, pero importante referencia, menciono dos espléndidos conciertos recientes, a cargo de Tambuco y Tempus Fugit, realizados ante públicos imperdonablemente escasos en la Sala Nezahualcóyotl y en el Auditorio Blas Galindo, respectivamente.

Villazón singt Haendel

Lo prometido es deuda. Para quienes hayan bajado el disco con arias de Handel cantadas por el tenor mexicano Rolando Villazón que compartí con ustedes el pasado 7 de julio, y para honrar la palabra empeñada la semana pasada, aquí está el video del recital que la estrella ascendente de la ópera mexicana, Rolando Villazón, dió en la Iglesia de San Pablo, en Londres, el 14 de abril de 2009, al conmemorarse el 250 aniversario del fallecimiento del célebre compositor, y transmitido un par de días después de que yo hubiese posteado el mencionado disco por la televisión de paga alemana. El recital tiene una duración de 43 minutos y tiene algunas partes narradas en alemán que podrían resultar ligeramente molestas. Sin embargo, la calidad del video y del audio es de primera, y en un buen reproductor de video (como el VCL o Quicktime) resultará sencillamente impresionante, y una experiencia digna de compartir y disfrutar. Los Gabrieli Players (aquí compuesto mayoritariamente por mujeres) interpretan con una disciplina y meticulosidad en verdad envidiable, y la dirección de Paul McCreesh es sencillamente deslumbrante. Algunas arias las canta Villazón con verdadera fuerza dramática, sin embargo en algunos pasajes se nota que lo suyo no es la ópera barroca. En mi opinión, algunas de las mejores arias son las lentas, como "Pastorello d'un povero armento" (y qué forma tan hermosa de sonar la orquesta en estos pasajes hermosamente pastorales), sin embargo no todas sus interpretaciones resultan tan convincentes, no al menos en mi opinión. Ya lo mencioné en su momento. Por ejemplo, David Daniels ha interpretado de manera mucho más convincente arias como "Crude furie", que en voz de Villazón se acerca al síndrome de la Bartoli, pero especialmente "Ombra mai fú", que en la versión de Andreas Scholl (que compartí por la misma fecha del de Villazón, un día antes, el 6 de julio) resulta simplemente insuperable. Y no es que Villazón cante mal, nada de eso. pero me parece que su timbre y la proyección de su voz no luce como uno cabría de esperar. Y no se diga de "Scherza infida", que David Daniels ya cantó de una forma en verdad arrebatadora y sobrecogedora. Repito, no es que Villazón sea mal cantante. No, qué va. Pero me parece que hay en esto de la ópera barroca especialistas que son referencia obligada. Scholl y Daniels, y otros más, son ejemplos inmediatos, y las versiones de Villazón no son, ni de lejos, similares a las de aquéllos. Y sin embargo, pese a mis personalísimas objeciones (producto de mis gustos y deformaciones personales), éstas no son óbice en sentido alguno para que ustedes puedan disfrutar de este maravilloso recital, que presento en exclusiva para todos los amigos y visitantes de la página, y es anticipo navideño de lo que viene en diciembre. 

Villazón singt Händel
TVRip | 576*324 | 16:9 | DivX 5 | 1211 Kbps | German | 43 min. | 382 MB
Recorded July 2009

Rolando Villazon, Gabrieli Players, Paul McCreesh, St.Paul's Church, London Deptford

jueves 26 de noviembre de 2009

Joan Baez [1974 US] Gracias a la vida

Uno de los discos que marcaron la trayectoria, brillantísima como pocas, de Joan Báez, fue Gracias a la vida, grabado en 1974 y cantado totalmente en español. Un disco deslumbrante porque recupera canciones populares mexicanas como La llorona o Cucurrucucú, Paloma en arreglos musicales de una sobriedad y elegancia que le dan a cada interpretación una frescura y fuerza expresiva en verdad notabilísima. No faltan, por supuesto, canciones que marcaron a la izquierda latinoamericana como la que da título al disco, de Violeta Parra, o un maravilloso arrgelo de la hermosísima Te recuerdo, Amanda, de Víctor Jara (uno de mis héroes de la infancia). La sensibilidad de la Báez hace de cada canción una experiencia auditiva en verdad deliciosa y exquista y descubre en cada canción aspectos inadvertidos que la mayoría de las versiones pasan por alto. Sólo hay que escuchar su bellísimo arreglo a Guantanamera, acompañado de arpas y trompetas, y sin el típico ritmo cubano, que vuelve a esta canción casi en un magnífico himno de atmósfera venezolana. O la adición de violines a La llorona, o el ritmo un poco de vals (con todo y orquestra de cuerdas) de Te recuerdo, Amanda, un poco alejada de la melancóloca versión original de Víctor Jara. Y destaca por su increíble sutileza El rossinyol, una hermosísima canción tradicional catalana, interpretada con una belleza y sobriedad en verdad deslumbrante. Y qué decir de una canción mexicana tan popular como De colores, interpretada aquí con gracia sin igual (acompañada de arpa). La versión de No nos moverán incluye un "recitado" de aquel poema de Pablo Neruda, "Sube a nacer conmigo, hermano", que hace algún tiempo compartí con ustedes en la versión espléndida de Los Jaivas. El disco incluye una hermosa canción de la propia Joan Báez, Las madres cansadas, que muestra algo que todo seguidor de esta estupenda cantante conoce: que ella sabe cómo combinar elegancia con compromiso político. Un disco en verdad maravilloso, para preparar un fin de semana memorable, e ir calentando el alma, en estos días de frío otoñal.

Joan Baez - Gracias a la vida (1974) (MP3 HQ)
MP3 HQ 320kpbs | full artwork, tags, playlist | 99 Mb

Track Listing:
01 Gracias a la vida (Here's To Life) (Violeta Parra, arr. by J. Baez)
02 Llego con tres heridas (I Come With Three Wounds) (Miguel Hernández, arr. by J. Baez)
03 La Llorona (The Weeping Woman) (traditional, arr. by J. Baez)
04 El preso número nueve (Prisoner Number Nine) (H. Cantoral)
05 Guantanamera (José Martí, adapted by H. Angulo, P. Seeger)
06 Te recuerdo, Amanda (I Remember [You], Amanda) (Víctor Jara, arr. by J. Baez)
07 Dida (J. Baez)
08 Cucurrucucú, Paloma (T. Mendez)
09 Paso río (I Pass A River) (traditional, arr. by J. Baez)
10 El rossinyol (The Nightingale) (traditional, arr. by J. Baez)
11 De colores (In Colors) (traditional, arr. by J. Baez)
12 Las madres cansadas (All The Weary Mothers Of The Earth) (J. Baez)
13 No nos moverán (We Shall Not Be Moved) (traditional, arr. by J. Baez)
14 Esquinazo del guerrillero (Guerilloa's Serenade) (F. Alegria, R. Alarcon, arr. by J. Baez)

miércoles 25 de noviembre de 2009

12 NOVIEMBRE DE 1922, LEAVENWORTH

Un poema para que no olvidemos a Ricardo Flores Magón (1874-1922), uno de los grandes hombres de este país, un héroe de toda América Latina, y prácticamente el único de nuestros héroes que murió en el exilio, y de quien casi nunca se habla, por convenciencia y grosera ignorancia.


i

Anonimato sólo.

Horizonte de roca

y laberintos sin palabra y noches.

 

Y nada en la mirada no antes visto

ni frase germinando que estallase

en el mutismo y el fragor de estrellas

legadas a otros hombres.

 

Hacer la Historia con palabras y hechos

no es hacer una historia de palabras;

no es otra sangre ni otra noche aciaga

la que nombra de una oscuridad

lo más ignoto y lo que algunos llaman

esperanza, meditación y sueño.

 

ii

En una más profunda tierra está

lo que al hombre toca – igual que a cada ella

no a esa humanidad que es un fantasma

sino a ese Uno que empieza en uno,

en ese singular indicativo

que es más bien pluscuamperfecto futuro,

imagen pura de un Yo que es Tú – nadie,

más que los invitados a la cena fueron

y no callaron al beber el vino

y compartir el pan – porque la patria

debe ser algo así como una buena madre

que ampara por igual a sus hijos

 

iii

 

Lejos de la ficción, está el dolor.

Y quedó registrado, como una entrada más,

como quedan las palabras en invierno,

como algo más que simplemente ocurre.

También quedaron los muchos nombres

que ocultando y destruyendo la ley

han dejado azogados los senderos

donde sólo anonimato se respira

 

 

Burdel, presidio, hospital, muerte miserable,

Samuel L. Caldwell, Gus Hall, Leonard Peltier,

He ahí el premio que recibirán los deudos

de los héroes que mueren por la patria…

25.noviembre.2009

Notas al poema

La Penitenciaría Federal de Leavensworth es una de las más importantes de los Estados Unidos. Durante más de un siglo (1903-2005) fue una prisión federal de máxima seguridad, que albergó en su interior desde pandilleros y mafiosos como George Bugs Moran y George Ametralladora Kelly, hasta políticos, asaltabancos, líderes sindicales, espías nazis como Fritz Joubert Duquesne, y asesinos seriales como Carl Panzram. El 12 de noviembre de 1922 murió en su interior Ricardo Flores Magón, fundador del Partido Liberal Mexicano, después de haber sido condenado en 1918 a 20 años de prisión acusado de “obstruir los esfuerzos de guerra”, una violación de la Ley de Espionaje de 1917, como parte de las hoy consideradas anticonstitucionales Redadas Palmer, dirigidas por la administración Wilson en contra de disidentes de guerra e izquierdistas radicales.

 

Estancia ii, vv. 10-12, discurso del 19 de septiembre de 1915, La patria burguesa y la patria universal, de Ricardo Flores Magón.

 

Estancia iii, vv. 9, 11-12, discurso del 19 de septiembre de 1915, La patria burguesa y la patria universal, de Ricardo Flores Magón.

vv. 10, Samuel L. Caldwell (1880-1941) fue el primer estadounidense encarcelado por vender marihuana en 1938 en la Penitenciaría de Leavesnworth. Arvo Gustav Halber, llamado Gus Hal (1910-2000), fue uno de los fundadores del Partido Comunista estadounidense y uno de los líderes de la Huelga del pequeño acero de 1937, uno de los primeros esfuerzos por unir a los diversos gremios y sindicatos siderúrgicos contra los monopolios del acero, y arrestado supuestamente por transportar materiales para fabricar una bomba; en 1948 fue encarcelado en Leavenworth bajo cargos de conspiración para enseñar y promover el derrocamiento del gobierno de Estados Unidos por medio de la fuerza y la violencia. Leonard Peltier, indio Sioux-Chippewa, y activista del Movimiento Indio Americano, fue condenado a dos cadenas perpetuas en la Prisión Federal de Leavensworth en 1977 por el asesinato de dos agentes del FBI, poco después que en el territorio sagrado Sioux de Dakota del sur, poco después que se descubriera uranio y carbón en ellos.

martes 24 de noviembre de 2009

Juan Carmona [2006 SPA] Sinfonia Flamenca

Juan Carmona es un guitarrista de flamenco que en el año 2006 decidió hacer una suerte de fusión entre el lenguaje popular del flamenco con la orquesta sinfónica. Esto es curioso, porque el lenguaje popular, especialmente tratándose de manifestaciones musicales, suele no ir a la vanguardia en cuanto a su vocabulario se refiere. Lo popular es más bien refractario a la experimentación. De modo que la conjunción del lenguaje popular del flamenco con la orquesta sinfónica es, ya de entrada, un desatino. Es evidente que la guitarra tiene que ser ampliada por micrófonos para que se equipare con el sonido de la orquesta, mientras que ésta aparece como un acompañamiento pobremente realizado, con escasa imaginación y con un total desperdicio de sus poderes tímbricos y colorísticos. Y este desatino es mayor aún porque lo que escuchamos ni siquiera alcanza las alturas realmente épicas del Concierto de Aranjuez, por ejemplo. No sólo eso, desde el primer movimiento de esta Sinfonía flamenca (que realmente no es una sinfonía como tal), Juan Carmona retoma elementos discursivos musicales que ya Gregorio Paniagua y Flairck habían utilizado casi al mismo tiempo hace ya más de 25 años, y que refriteados aquí (las voces semi-tarareando como acompañando a una inexistente tabla) resultan simplemente lamentables. Si bien la orquesta por momentos reproduce atmósferas ligeramente arábicas (que podría ser el elemento más atractivo si fuese explotado con inteligencia), la verdad es que, para mi gusto, este es un ejemplo más de cómo cuando un músico popular se acerca a la música seria, o sinfónica, simplemente no entiende a ésta ni a sus recursos, y termina haciendo un ejercico de empobrecimiento músico-discursivo, porque está más pendiente de su lenguaje propio (en este caso, el flamenco) que en el del conjunto. Pero el hecho de que no termine de convencerme no es óbice para que ustedes puedan tener su propia opinión y me desmientan, o simplemente para que disfruten con un disco que en mi caso me despertó más expectativas de las que a la postre pudo colmar. Por lo demás, ya hasta Vicente Amigo había hecho algo parecido, y quizá un poco mejor que este disco, que ya escuchado con atención, resulta hasta algo aburrido, y sin duende.



Juan Carmona: guitarra

Bulgarian Symphony Orchestra

Esperanza Fernández, La Macanita, Guadiana, Diego Amador, Pepe Luis Carmona, Felipa del Moreno: cante  

Joaquín Grilo: baile

Pascal Delalée: violín 

Tino di Geraldo, Luis amador, Luis Carrasco, Antonio Gómez, Pinku, Juan Grande, Francesco Agnelo: percusión Diego Carrasco, Chicharito, El Bo, Juan grande, Luis Carrasco: palmas

Tracklist: 
01. Chisera (Bulería)(Dedicado a Isidro Muñoz)

02. Django (A mi niño...)

03. Hierbecita (Dedicado a Paco de Lucía)

04. La isla de León (Alegría)

05. Crayisa

06. Erachi (Nana)

07. Soniquetazo (Bulería)

08. Quejío (Soleá por Bulería)

09. Punto Cubano (Guajira)

10. Chisera (Version corta)

domingo 22 de noviembre de 2009

[EXCLUSIVE] Bach ٠ Die Kaffeekantate ٠ Harnoncourt [Video 1985 & Audio 2004]

Nada mejor que empezar la semana laboral con un buen café. Y nada mejor que hacerlo con la cantata Schweiget stille, plaudert nicht BWV 211, mejor conocida como la Cantata del café, escrita en Leipzig entre 1732 y 1734 estrenada en el célebre Café Zimmerman por el Collegium Musicum de Bach (fundado por Telemann en 1702) con libreto de Christian Friedrich Henrici, llamado Picander, es una obra que ha sido usualmente agrupada del lado de las cantatas seculares del autor, pero que algunos consideran más bien una suerte de mini-ópera cómica de apenas dos personajes y un narrador. Se trata de una obra en la que Bach nos ofrece una composición no excenta de humorismo y gracia, y que contrasta con el aparente sentido luterano que la cultura alemana y su propia música nos transmite constantemente. Se trata de una obra que aborda las consejos de un padre hacia su hija, a la cual aconseja deje de tomar café si desea casarse. La hija convencida por el padre accede. El contrato matrimonial establece que ella podrá tomar todo el café que quiera una vez que haya contraído matrimonio. En esta ocasión les entrego dos versiones de la misma calebérrima cantata con la misma orquesta y el mismo director, pero grabadas con casi 20 años de diferencia. La primera es la versión en video de 1985 con Peter Schreir (al centro en la foto), Robert Holl (a la derecha) y Janet Perry (a la izquierda), acompañados por el maravilloso Concentus Musicus de Viena dirigido por Nikolaus Harnoncourt, y una dirección de cámara en verdad exquisita de Klaus Lindemann. La segunda es una versión en concierto del 21 de julio de 2004 en el Gran Salón del Mozarteum durante el Festival Mozart de ese año, y cuenta con la participación de Christine Schäfer, Michael Schade y Anton Scharinger, de nueva cuenta acompañados por el Concentus Musicus de Viena, bajo la dirección de Nikolaus Harnoncourt. Dos versiones para despertar al más adormilado.


Johann Sebastian Bach - Die Kaffeekantate BWV 211
Video
941 kBit/s | 4:3 | German | 27 min. | 225 MB
Janet Perry, soprano - Peter Schreier, tenor - Robert Holl, bajo
Dirección de cámaras: Klaus Lindemann
Dirección musical: Nikolaus Harnoncourt - Orquesta: Concentus Musicus Wien - Wien 1985

Audio
SALZBURGER FESTSPIELE 2004
Mozarteum, Großer Saal
Saturday, 31 July 2004, 7.30 p.m.

J.S.Bach: Schweiget stille, plaudert nicht (Kaffeekantate), BWV 211

Christine Schäfer, Soprano (Liesgen)
Michael Schade, Tenor (Erzähler)
Anton Scharinger, Bajo (Schlendrian)

Concentus Musicus Wien
Nikolaus Harnoncourt, Director

Radio transmisión (ORF1), 31 de Julio de 2004

mp3 @192kBps