Pocas veces una grabación de música barroca logra sacar del anonimato y el olvido a dos compositores como en su momento lo hizo este por demás extraordinario disco. No que Jan Dismas Zelenka fuese totalmente desconocido (ya en Deutsche Grammophon existía una versión aceptable de casi toda su obra orquestal, la cual fue reimpresa a partir del enorme éxito que esta grabación supuso), sino que a través de esta interpretación su música alcanzó una dimensión inimaginable. La Orquesta Barroca de Friburgo, al mando de Gottfried von der Goltz (primer violín), hizo de las obras de Zelenka todo un ejercicio de lectura e interpretación imaginativa y llena de pasión y arrojo. Nunca antes su música se había escuchado con tal poder de seducción, tan poderosamente atractiva y seductora, y de tal estatura que, salvo quizá por su ligereza, se le empezó a equiparar (y en algunos casos a comparar abiertamente) con Vivaldi, con el mote de El Vivaldi de Bohemia. No está muy lejos de la verdad tal aseveración, y basta con escuchar la en verdad impresionante e insuperable interpretación de esta orquesta para comprobar la brillantez de estas obras (debo agregar que en una de las ocasiones que la Orquesta visitó México tuve ocasión de platicar con uno de los músicos [no con Gottfried von der Goltz, desafortunadamente] y me confirmó que no había planes de volver a grabar música de este compositor, pese al enorme éxito que significó este disco).

Las obras aquí incluidas de Zelenka destacan por la enorme libertad compositiva y formal, por no mencionar simplemente la autográfica, como en el caso de la celebérrima Hipocondrie à 7 concertati, en realidad una fantasía, así como la libérrima y caprichosa Sinfonía concertante, indudablemente la extraordinaria piece de resistance de todo el disco, y la obra que indudablemente tenía que cerrar el disco, interpretada de una forma pavorosa, subyugante y conmovedora, que quita la respiración y desboca el corazón por su brío, fuerza y emotividad interpretativa (¿quién dijo que los alemanes eran fríos? ¡Hay que escuchar esta apasionada y emotiva interpretación y no sentir que le tiemblan a uno las rodillas y sienta ganas de aplaudir a rabiiar al concluir la obra!). Una obra exquisita que sólo interpretada de esta forma impresionante alcanza su verdadera dimensión (ayuda enormemente en ese efecto subyugante que la obra esté escrita en tonalidad menor).
Las pequeñas miniaturas de Pisendel, amigo cercano de Antonio Vivaldi (a quien Il Prette Rosso dedicó algunas sonatas y conciertos) y contemporáneo de ambos, son placenteras y dignas de acompañar las obras del exquisito bohemio, y sirven como amable contraste entre el brío y fuerza de estas obras, como una merecida pausa entre una obra y otra.
Un disco inolvidable y hermoso como pocos.
Tracks
01 - Zelenka: Hipocondrie à 7 Concertanti in A Major/ Movement 1
02 - Pisendel: Concerto in D major/ Vivace
03 - Pisendel: Concerto in D major/ Andante
04 - Pisendel: Concerto in D major/ Allegro
05 - Zelenka: Concerto à 8 Concertanti in G major/ Allegro
06 - Zelenka: Concerto à 8 Concertanti in G major/ Largo
07 - Zelenka: Concerto à 8 Concertanti in G major/ Allegro
08 - Pisendel: Sonata in C minor/ Largo
09 - Pisendel: Sonata in C minor/ Allegro
10 - Zelenka: Simphonie à 8 Concertanti in A minor/ Movement 1
11 - Zelenka: Simphonie à 8 Concertanti in A minor/ Andante
12 - Zelenka: Simphonie à 8 Concertanti in A minor/ Capriccio: Tempo di gavotta
13 - Zelenka: Simphonie à 8 Concertanti in A minor/ Aria da Capriccio
14 - Zelenka: Simphonie à 8 Concertanti in A minor/ Menuet I & II